enfermedad,cuidar,salud,matrimonio,relacion,familia
Amigos estamos muy animados de poder volver a estas con ustedes y hoy vamos a hablar acerca, precisamente de este desafío.
¡Bienvenidos!
Aquí vamos?
Si deseas escuchar el podcast en donde hablamos de este tema, sólo debes HACER CLICK AQUI.
¡Hola! Somos Carlos y Ángela.
Y estamos en un nuevo
episodio de Amorosamente Casados.
Queremos ayudar a muchas parejas, matrimonios para que pueden encontrar la felicidad en su vida y este es el podcast en donde queremos hablar con ustedes y compartir nuestras ideas.
¡Bienvenidos!
Muy bien amigos y estamos muy contentos de poder volver con ustedes, en el día de hoy vamos hablar acerca de algo que ha sido un poco difícil en nuestro matrimonio, una prueba, un desafío que se nos ha presentado en los últimos meses y la razón por la cual no hemos grabado un programa en los últimos cuatro meses, la última vez que grabamos fue en mayo y ya estamos en septiembre, han pasado bastantes cosas que hoy queremos contarles,abrir nuestro corazón y compartirles a ustedes para que podamos seguir adelante con nuestro proyecto.
Queremos compartir esto con el fin de fortalecer otras parejas, para que con nuestra historia podamos unirnos más a muchos de ustedes que al igual que nosostros pasa por situaciones similares,sucesos que ocurren de manera inesperada y que sin duda nos pone ante las pruebas más difíciles.
Bueno la verdad es que como ustedes podrán haberlo notado, los que han seguido nuestro podcast en los últimos episodios, habrán notado un pequeño problema de salud con mi amada esposa, con esta mujer tan divina que tengo aquí y bueno los medicos nos dieron un diagnóstico que nos sorprendió, que no esperábamos y que nos enfrentó a una situación difícil, pero estamos aquí para superarla entre todos y para decirles que no importa lo que sucede en nuestra vida, siempre vamos a luchar por nuestro matrimonio.
Bueno pues hace un año en agosto precisamente estábamos en unas vacaciones con nuestros hijos, una voladita como decimos, a encontrarnos con nuestros hijos y pasar unos días juntos, y en ese momento comencé a tener una situación dentro de mi boca que era ampollas de sangre dentro de la boca y en ese momento pues empecé a tener problemas para comer, y tener problemas para poder tener una vida normal porque empecé a dejar de alimentarme. Así que cuando regresamos del viaje y todo lo demás, acudimos al médico pero empezaron a hacer una serie de exámenes y tratamientos que duraban 1 o 2 meses para ver si funcionaba, y no pasaba nada. Realmente no mejoraba, al contrario, iba empeorando y empeorando, y así probamos con 3-4 tratamientos diferentes, que nos tomó casi 6-7 meses darnos cuenta de que los medicamentos que estaba tomando eran para el tipo de enfermedad que tenía.
Y bueno es que al principio nos diagnosticaron algo temporal, como una infección, algo que puede ser solucionado de alguna manera y pues todos esperábamos que así fuera. Sin embargo, la condición se fue empeorando, esta bella mujer perdió mucho de su voz, estaba afectando su garganta, su boca, naturalmente no comía y la situación se empezaba a tornar un poco desesperante, se empieza a tornar un poco difícil, pues no es lo mismo, y tal vez ustedes puedan identificarse con nosotros en estas condiciones, cuando tu pareja, una parte de tu matrimonio empieza a sufrir,ese dolor físico que empiezas a observar, esa impotencia que empiezas a sentir de no saber que hacer y definitivamente te ecuentras en una de las pruebas más difíciles.
Pues sí, fue un cambio muy drástico, empecé a perder muchísimo peso, obviamente por la falta de alimentación, ya no sabía que comer, no soportaba ni siquiera el agua, así que pasaba días y días sin comer pero aún así buscando alguna manera de nutrirme.Empezamos a recorrír constantemente al doctor y ellos intentaban una cosa, y otra, pues no encontrábamos la solución ni la medicina necesaria. Así que después de ir con muchísimos especialistas y diferentes ramas de la medicina, pues finalmente nos enviaron con el maxilofacial y él me realizó una biopsia, y con esa biopsia se determinó que era una enfermedad autoinmune muy rara, que se llama Penfigo Vulgar de las mucosas.
Básicamente lo que sucede es que los anticuerpos empiezan a atacar al mismo cuerpo, o sea, nosotros tenemos un sistema de defensa en nuestro cuerpo que son los glóbulos blancos y básicamente lo que ellos hacen es atacar cuando encuentran un agente ajeno al cuerpo y entonces empiezan a atacarlo para que no afecte el cuerpo, en este caso lo que sucede con el sistema inmunológico es que empieza atacar al cuerpo que está sano. Entonces ataca principalmente una proteína que ayuda muchísimo a que las capas de la piel, de la dermis se mantengan unidas pero cuando la proteína no actúa como debe actuar, entonces la última capa de la dermis o de la mucosa se separa, lo que produce fácilmente ampollas y bueno esto es lo que está sucediendo básicamente en tu boca en este momento.
Así que bueno pues empezamos a lidiar con esta condición en la que mi boca está completamente expuesta sin esa mucosa que la protege, por supuesto pues no resisto ningún tipo de sabor, ni ácido, ni dulce, ni salado, ni ningún tipo de consistencia de comida, ni blanda ni dura, ni de ninguna clase básicamente. Así que mi dieta empieza a convertirse en algo completamente líquido y a tratar de comer cero sal, cero azúcar, cero harina, cero todo, así que obviamente esto al paso de los días unido a que duraba dos tres semanas sin voz, pues era una situación bastante delicada, bastante fuerte y pues toda la familia estaba muy preocupada por todas las consecuencias trae toda esta situación.
Y bueno sobra decir que la preocupación que tenemos en la familia crece, crece inmensamente y pensar en un proyecto, pensar en grabar, pensar en hacer algunas otras cosas, todo pasa a un segundo plano la verdad. Nos dedicamos a investigar, nos dedicamos a investigar muchísimo esta enfermedad, yo personalmente me dediqué a leer muchísimo, a estudiar bastante acerca de esto, de cómo se podría solucionar, de qué se podía hacer y pues el desespero es gigante, llegamos al momento de verdad desesperante en nuestra situación y yo sé que hay personas que tienen desafíos grandes en su vida pero cuando nos vemos expuestos a un desafío de este tipo ¡Wow! Se cuestiona todo, el vernos enfrentados a una enfermedad incurable porque nos han dicho que es una enfermedad incurable, el vernos expuestos a una enfermedad que hace unos cuantos años era mortal, pues la verdad te parte el alma, te parte el mundo y en este caso nuestro matrimonio, lloramos mucho, lloramos bastante y no encontramos una solución a esto.
En esta parte de enfrentar y de ser conscientes, de que hay una enfermedad que está presente en la pareja porque obviamente esto se torna un tema familiar y todos los días hay muchas emociones que salen a luz, como dijo mi esposo pues él se dedicó a la parte de estudiar y de entender la enfermedad, y eso fue un aporte valiosísimo y muy importante dentro de todo este proceso, porque yo estaba concentrada en tratar de mantenerme enérgica, en tratar de mantener mi trabajo, obviamente de seguir mi vida normal, resistiéndome completamente a la enfermedad, resistiéndome y negándome a tener esa enfermedad o esta condición, y pues también el hecho de que sea una enfermedad tan desconocida, tan rara, tan rara porque es algo que se menciona y todo el mundo qué es eso y hasta los doctores muchas veces no habían escuchado esto, pues te pone en una situación desesperanza porque fuera, no sé cualquier otra cosa, cáncer, cualquier lupus, algo así, algo que sea más conocido, pues ya hay mucho terreno recorrido pero en este caso es una enfermedad desconocida, pues te deja como desesperanzado sin saber si alguien va a tener una solución, así que eso nos trae una cantidad de emociones familiares, de pareja, personales en las que no sabemos si esto va a empeorar, si esto va a ser más grave todavía y gracias a todo lo que mi esposo hacía de investigar, unirse a grupo de búsqueda, de tocar muchas puertas, de tocar muchas personas que conocieran de este tema, pues obviamente fue ir encontrando poco a poco que podíamos hacer. Sin embargo, la parte emocional es supremamente fuerte porque tu vida ya no es la misma, empiezas a tener un cambio de condiciones de vida, de rutinas, de todo en el que uno pasa por diferentes etapas, habían días de negación en el que me preguntaba ¿por qué esto?, ¿ por qué me pasa a mí esto?, en fin, y habían otros días de ánimo en donde decpia ? si, podemos con todo y vamos a salir adelante juntos?.
Y en medio de todo ese optimismo, de ese espíritu positivo que teníamos, a veces desfallecemos y a veces estábamos exhaustos, a veces creemos que esto de ser optimista pues no conduce a ningún lado pero decidimos seguir adelante, ustedes saben somos personas de fe, así que también estábamos orando, también estábamos muy entregados a la voluntad de Dios para saber qué era lo que él quería que sucediera en nuestras vidas y tratar de entender cuál era el propósito de esto que estaba sucediendo, así que tratamos de poner el mejor espíritu, el mejor ambiente para poder seguir adelante y aún estamos en el proceso de recuperación, y hemos encontrado mucha ayuda la verdad, nos sentimos muy bendecidos en la manera en que hemos encontrado personas que nos han ayudado, hemos encontrado afortunadamente ya doctores especialistas en este tipo de condición y hemos iniciado un tratamiento, ya hace algunos meses estamos en el tratamiento, sabemos que no es fácil, sabemos que esto es un cambio de vida pero también sabemos que la vida continúa y también sabemos que tenemos que seguir fortaleciendo nuestro amor, y en condiciones como éstas, cuando te diagnostican una enfermedad tan difícil, una enfermedad incurable o una enfermedad que,como ya lo mencionamos, hace algunos años era mortal, empezamos a cuestionarnos qué ha sido de nuestra vida, qué es lo que hemos logrado, qué es lo que hemos hecho, empezamos a cuestionarnos si nuestra vida ha valido la pena, si hicimos lo correcto, empezamos a cuestionarnos si todavía nos quedan sueños por cumplir, si todavía nos quedan ilusiones por hacer y empezamos entonces a darnos cuenta que todavía tenemos muchísimas cosas que compartir, muchísimas cosas que enseñar, muchísimas cosas que aprender y muchísimas cosas que podemos ser de utilidad de alguna manera y es esa la razón por la cual estamos aquí motivados para que hoy podamos seguir grabando y compartiendo todas estas experiencias.
Bueno gracias al apoyo también de nuestros hijos, el estar pendiente de toda la familia, pues estamos y continuamos enfocados en las cosas que queremos hacer pero algo que me parece muy importante compartir es que uno da por hecho y por obligación tal vez, que tiene la vida ya planeada y que tiene las cosas ya organizadas, y que sí van a suceder y la verdad es que no, cualquiera de nosotros puede morir ya mismo, mañana o en dos días y la idea no es estar pensando en cuando te vas a morir, pero si el hecho de pensar que no es cierto que tu vida está totalmente planeada y como todo lo que quieres te hace reflexionar, te hace cambiar y te hace pensar realmente a que le das importancia en la vida, estamos enfocados solamente en cubrir las cosas materiales que queremos tener. Una mejor casa, un carro, un mejor carro, comprarles más cosas a los hijos, llenar de cosas la casa, decorar más. O sea, trabajar horas extras para poder tener un carro mejor y se pierde uno los momentos importantes de la vida, y esto es algo que uno siempre escucha cuando las personas sufren, que escucha cuando las personas se mueren, que escucha Cuando alguien se enferma, pero no te hace reflexionar hasta que tú realmente no lo vives, hasta que tú no lo tienes más cerca.
Esta situación me puso en un escenario muy curioso con toda la familia, y fue aquel escenario en donde yo evitaba contarle mi situación a la familia, porque unido a esto, tuve un accidente, y me corté una mano y fue una cortada grave mientras concinaba, y entonces ya no quería que mi familia se enterara de todo eso que había pasado porque no quería estar recibiendo ¡Wow pobrecita! o ?ahora sí y no puede hablar?, y no puede comer, y ahora sin una mano, o sea, no quería lástima de nadie, lo que yo necesitaba en ese momento era un grupo de contención, alguien que me ayudara a pensar porque con la medicina, con las consecuencias secundarias de esta medicina no podía ni siquiera pensar que hacer de desayuno, que tengo que hacer, ahora todo me tocaba escribirlo porque no podía concentrarme en nada y sigo lidiando con eso pero en ese momento lo que menos quería era la lástima, la misericordia, no sé, el pesar de la gente, el que te esté pobreteando todo el tiempo? Ay pobrecito y pobrecita?, era algo que yo en ese momento no necesitaba, que me afectaba muchísimo y entonces decidí que cada vez que hablaba con mi familia, con alguien de la familia,y me preguntaban cómo estába, respondía bien mejorando, mejorando, mejorando pero realmente no. Realmente en julio de este año nuevamente nos encontramos con nuestros hijos en un campamento, un campamento que queríamos hacer antes de que nuestra niña se casara y de ahí por tres meses entré a una situación supremamente crítica, en donde todo empeoro y empeoro, y empeoro.
Y nuevamente el desespero y nuevamente la preocupación, y nuevamente no saber qué hacer y lo que estaba pensando, eso que tú estabas mencionando ahorita como nosotros, muchas veces damos por sentado lo que tenemos en la vida, damos por sentado a veces nuestro propio matrimonio, a veces nuestra felicidad de pareja y no trabajamos, y no valoramos exactamente lo que tenemos. Creo que muchas de estas cosas han sucedido para despertarnos o nosotros, lo hemos tomado como un despertar, como darnos cuenta de qué nos falta vivir, de qué cosas siempre hemos tratado de lograr y todavía no hemos logrado, que podemos hacer enteramente para entregarnos el uno al otro y es algo que también queremos pedirles que ustedes en sus familias, en sus matrimonios puedan preguntarse con sus esposos, con su familia, con su pareja, qué les falta por vivir, qué pendiente hay en su vida que pueden hacer cada día para fortalecer su amor, fortalecer su matrimonio, cómo pueden manifestárselo, que si en algún momento la vida termina por alguna razón u otra, qué podamos mejor, mirar para atrás y decir que ya lo sabía, ella sabía cuánto la amaba, ella sabía cuánto la quería o él sabía cuánto lo quería, o cuánto lo amaba. Qué cosas hemos hecho, qué cosas hemos demorado la verdad y pedirles que ya no demoremos más eso, que ya podemos manifestar el amor de una manera plena y que podamos vivir el amor de una manera plena porque no sabemos qué va a pasar el día de mañana con nuestra salud, con nuestra vida misma. Así que nuestra invitación es para que ustedes puedan reflexionar acerca de qué les falta, qué ha pasado, qué están demorando y bueno, ya no demorarnos más, no esperar a estar frente a las situaciónes más dificiles para empezar a actuar diferente.
Es cierto, lo que hablamos constantemente la fragilidad de la vida, uno sale en la mañana al trabajo pero realmente no sabes si regresas y muchas veces nos vamos enojados con nuestra pareja o discutimos por algo de último momento, o ni siquiera nos despedimos, o alguien tira la puerta y se va, y realmente sabe si te vas a encontrar en la tarde con tu esposo, con tu esposa, con tus hijos, con tu familia, o sea, la vida es supremamente frágil y eso me recuerda hace unos 6- 8 años iba manejando aquí en un Freeway y se reventó la llanta de adelante de mi camioneta, y fue muy difícil orillarme y darme cuenta que iba a 140 kilómetros por hora, como 75 millas, entonces tú puedes perder la vida en cualquier instante pero somos tan ilusos que damos por sentado que esa es la vida y luego entonces, con este proceso que estamos viviendo, darnos cuenta que cada uno hace un rol y una posición diferente en la pareja, y en la condición o en la situación en que estés, el que está enfermo o el que está en el desafío, pues lo vive de una manera pero tu pareja lo tiene que vivir de otra, y tu familia lo vive de otra, y tus hijos lo viven de otra manera porque todos tenemos emociones distintas. Así que para mi esposo un reto muy difícil, llenarse muchísimo de amor, de compasión por mí, de paciencia, de servicio, de sentirse impotente. Yo creo que esa es la sensación más difícil, la impotencia que debió sufrir y el querer hacer algo extra por ti, pero no puede hacer nada, entonces esa sensación de impotencia es algo que te deja como en el limbo, cómo y qué más puedo hacer, no sé cocinar la sopa como tú la haces, quiero a tu mamá aquí pero que mi mamá falleció hace muchos años, necesito alguien que te cuide pero no sé a quién traer, no sé qué darte, no sé ni que comprar, no sé y no sé, entonces uno se empieza a encasillar en esa angustia del no sé qué más hacer y por otro lado, pues el que está padeciendo la situación no quiere ser una carga, no quiere molestar a nadie, no quiere, no estás bien con nada, no sabes ni qué comer, no sabes ni qué hacer, te duele todo entonces cada uno está en una posición muy válida pero muy difícil de manejar.
Y retomando un poco eso mismo de las posiciones, por ejemplo en el estudio que nosotros hemos hecho de la automedicación, de la autosuficiencia, de poder uno mismo autosugestionarse porque muchas cosas están en el poder de la mente, el poder de Dios también y entonces sabemos por ejemplo que una cosa importante era no quejarnos, no decir por qué a mí, no lamentarnos de lo que está sucediendo sino tratar de encontrar un propósito, para qué me está sucediendo esto, por qué nos está sucediendo esto a nosotros, qué podemos aprender de esta situación y en medio del desespero pues es muy difícil ver estos puntos, y creo que es algo interesante porque los libros de superación y los libros de motivación hablan mucho acerca de esto pero cuando uno está en medio del conflicto, en medio de la situación, en medio de la angustia, en medio de la desesperanza a veces queremos tirar todos esos libros lejos, no queremos saber nada de optimismo, de positivismo porque la verdad estamos en una situación desesperante y tratar de controlarnos, tratar de vivir ahora una cosa muy dura también, que me está sucediendo, yo sé que tengo que controlarme y sé que tengo que soportarlo. Tal vez yo lo haga pero cuando yo veo que la persona que amo más en mi vida está sufriendo, está llorando, está débil, está sufriendo un dolor, eso te parte el alma, eso es tan difícil de manejar y sabíamos que no teníamos que quejarnos, sabíamos que no teníamos que hablar de eso y de hecho este episodio que estamos grabando lo pensamos mucho, lo meditamos, lo discutimos mucho, si debíamos grabarlo o no pero pienso que es una manera de contarles a ustedes, es una obligación que teníamos con nuestra audiencia de poder contarles qué sucedía, que sucedió y también es una manera de poder exteriorizar los sentimientos que pasaron en esos días, qué piensas tú acerca de eso, por qué estamos grabando este programa.
Pienso que pasar por todas estas situaciones tiene muchas oportunidades, tiene oportunidad de crecer como pareja, de crecer como persona, de fortalecerse como matrimonio, tiene oportunidad de ser un ejemplo para otros, de saber que no somos los únicos que pasamos por esto sino que también hay otras personas que también pasaron por situaciones iguales, menos o más difíciles que las nuestras y qué están haciendo para superarlo, qué es lo que estamos haciendo porque una de las cosas más difíciles que me parece de toda esta situación es no poder besar a mi esposo, siempre para nosotros el despedirnos con un beso, el darnos un beso medianamente apasionado o apasionado cada día era algo, digamos que era parte de la rutina pero cuando yo empiezo a tener esta condición y cuando ni siquiera tengo piel en mis labios, y cuando no puedo ni hablar y cuando toda mi boca está llena de ampollas, y lo único que paso es sangre y no puedo comer, y todo lo que les estamos contando en esta crisis que tuvimos desde julio, y cuando esto se pone más grave de lo que pensaba y empezamos a perder esa oportunidad de besarnos, esa oportunidad de estar más cerca, que tengo que hablarte a metros, de que no me toques, de que no me mires, de que empiezo a sentir no me toques, no me mires, no me hables, no nada porque esta condición me está alejando de ti, esa parte emocional Wow, eso sí realmente me afectó muchísimo, si realmente me dolió?
Bueno nos afectó, la verdad fue devastador el poder no besarte, el poder? No, fue muy duro?
Así que por qué grabamos este programa, tendríamos mil y una razones pero creo que hemos encontrado algo muy valioso, y son los grupos de apoyo, el saber que no estás solo pasando por esta circunstancia, el saber que hay otras personas luchando con eso que también se levantan llorando, que también se levantan desesperanzadas o que alguien se levanta y dice no, no mire si podemos encontrar esto o haga esto, o intente esto, o como hace esto no importa, saben qué lloremos juntos, no importa es un día para llorar, es un momento de aprender que la vida está hecha de momentos, llenos de largas expectativas, de que si yo tengo un trabajo este es el trabajo de toda mi vida, de que si estoy viviendo esta condición física, este momento de mi vida, no todo el resto de mi vida va a ser así, el aceptar, aceptar la enfermedad fue un paso muy difícil para mí, lo viví en un proceso de estudio que estaba haciendo, estaba terminando unos estudios que me habían costado muchísimo trabajo hacer y realmente no quería ir a la conferencia de 5 días en México y estaba pues en un momento muy crítico de la enfermedad. Pero bueno, pues como ya había pagado todo y era parte del proceso, ya lo había hecho, ya estaba comprometida desde el principio del curso y ya me iba a graduar, etcétera, etcétera. Entonces mi esposo muy amablemente me motivó a ir y acompañarme desde la distancia pero eso fue algo de esos procesos personales en los que tú te encuentras a ti mismo, te aceptas a ti mismo, en dónde te amas a ti mismo y eres más misericordioso contigo mismo, y aprendes que si esta condición o esta situación que estás viviendo es para que tú puedas aprender algo importante de esa situación y vivir eso, en esos cinco días en México fue algo que realmente ha hecho que mi salud mejore, que emocionalmente esté más tranquila, que haya sacado mucho dolor que tenía en mi alma y mi corazón de cosas y situaciones que vives a lo largo de tu vida, que no tienen mucho y que no tienen que ver con esto pero que sumando lo todo es lo que te lleva a dónde estás en este instante.
Okay y sabíamos que el programa no iba a ser fácil, sabíamos que íbamos a llegar a tocar sentimientos que pensamos que ya habíamos superado pero queremos continuar, queremos seguir adelante, queremos saber que nuestra vida no termina como una enfermedad, que el destino no nos puede frenar, que vamos a seguir amándonos, que vamos a seguir en nuestro objetivo, que vamos a seguir en nuestro proyecto y es por eso que nos estamos esforzando a grabar este bendito programa porque queremos seguir adelante, porque sabemos que podemos todavía hacer mucho y que tenemos un mensaje que compartir, y aquí estamos y aquí estamos, y vamos a seguir adelante, no vamos a desfallecer y estamos juntos en esto, estamos unidos y no podrán separarnos.
Así que continuando con todo ese proceso personal en el que estuve en esos días, también gracias a una gran amiga conseguimos un especialista allá en Ciudad de México y ahí comenzaron muchísimos ángeles a mi alrededor a responder a mis oraciones y días antes toda mi familia había estado orando por mí, ayunando por mí, fue algo que me hizo sentir muy mal porque estaba en esa posición de no quierer ser una víctima,no quiero que nadie se esté sacrificando por mí, no quiero que toda mi familia en Colombia y todos los lugares del mundo esten ayunando y orando por mí. Yo me sentía que no quiero recibir todo eso, no quiero recibir, manejaba y me resistía a la enfermedad. Así que pasa todo este proceso en México, pasa a encontrar una doctora que fue un ángel en mi vida y que empezó ayudarme, y hasta se llama como mi abuelita, y cuando la vi dije Wow increíble que haya otra persona en el mundo que se parezca tanto a mi abuelita y ella, y muchas otras personas que me tocaron muchísimo el corazón durante estos días de proceso personal, hicieron que todo esto empezara a cambiar. Luego pues ya empiezo con unas dosis muy altas de medicina, que traen una serie de consecuencias secundarias que son un poco desagradables y fuertes de manejar pero es lo que me empiezan a ayudar físicamente y que empieza a restablecer mi mucosa en la boca, y que ya puedo volver a empezar a comer y empezar a ganar peso, y empezar a continuar la vida lo más normal posible que pudiera tener. Así que con todas estas cosas llega la grata sorpresa del matrimonio de nuestra niña y bueno qué mayor ilusión que verla feliz, que estar ahí, que hacer todo lo que yo siempre había soñado para mi hija en su matrimonio y lo logramos, fue un trabajo familiar increíble, un apoyo de los abuelitos y nosotros aquí trabajando en nuestros hijos, y toda la familia alrededor pendiente llevando a cabo este gran evento familiar. Así que esas ilusiones y más todo lo que habíamos vivido, nos han traído nuevamente de regreso a ustedes a mantener una actitud positiva y a no resistirnos a la enfermedad, no resistir la condición porque algo muy interesante que aprendí es que en lo que tú te resiste es lo que persiste, entonces aprender a querer esta condición, a decirle a mi cuerpo que estoy y te escucho, a decirle okay qué es lo que necesitas, por qué te sientes mal, a tener momentos de meditación, de observar, de mirar, de escuchar, momentos de tranquilidad en mi vida ha hecho que haga un cambio muy radical, unido a los muchos otros cambios que hemos hecho a nivel familiar, a nivel económico, a nivel espiritual, a todo nivel para poder ajustarnos de la mejor manera a esta nueva situación.
Y entender que la vida continúa, entender que tenemos nuestros trabajos, que tenemos que mantenernos, que tenemos que proveer para nosotros, para nuestros hijos, para nuestra familia y que muchas veces en medio de esa desesperación pues aun así tenemos que seguir adelante pero una vez que entendemos cuál es tal vez el propósito, una vez que entendemos que no nos vamos a desmoronar, que no vamos a decaer por esta situación, pues es como un segundo aire, otra vez sabemos que tenemos un propósito, que tenemos una ilusión y esa es la razón por la cual aquí estamos. Así que amigos gracias por su tiempo, gracias por escucharme, gracias por estar ahí, gracias por permitirnos estos momentos de vulnerabilidad, de mostrarnos como somos, con nuestras debilidades, con nuestras flaquezas y que queremos seguir adelante, de poder seguir con ánimo, se me ha partido el alma como tres, cuatro veces y sólo queremos decirles que queremos seguir adelante, que contamos con su apoyo, ustedes nos han escrito, nos han enviado mensajes si no hemos contestado, les rogamos que nos excusen y que vamos a estar allí, nos gustaría mucho escuchar sus comentarios, nos gustaría escuchar cómo podemos ayudarles, cómo esta situación puede ser tal vez de ayuda para ustedes, cómo ustedes pues han pasado por situaciones similares, como las han superado, cómo nos puede ayudar a que ayudamos a otros, cómo podemos entre todos hacernos sentir mejor y generar este grupo de apoyo para tantas y tantas personas, que tal vez están sufriendo una condición similar, parecida, diferente, tal vez más grave, tal vez más intensa y que no están solos, que tenemos un grupo de apoyo que podemos y queremos ayudarles.
Nuestro objetivo es impactar la vida de muchas personas, de poder ser una ayuda positiva en la vida de muchas, muchas parejas, de muchas personas como tal pero definitivamente pues esto es un trabajo personal, es un trabajo personal que decides compartir con una persona que amas y que con la que compartes todo, lo bueno, todo lo difícil, todos los desafíos, todos los éxitos y por eso somos pareja, por eso somos un matrimonio, por eso frente a todas las pruebas más dificíles, lo que viene pues estamos juntos y vamos a estar juntos, y esa es nuestra decisión, esto es también de decisiones, esto es también una decisión que no quiero quedarme en el victimismo, quiero quedarme en la posición de que me cuiden, de que me hagan, de que yo necesito o necesito un grupo de contención, o necesito una persona que me contenga y me abrace, me diga tú puedes y me dé un beso, y me diga sigo adelante o cuál es la posición que quiero realmente asumir en todo esto pero eso es una decisión personal y luego decides compartirlo con tu pareja, con tu esposo, con tus niños. Cuál es la actitud que quieres compartir, no digo que no hayan días difíciles, los hay, momentos difíciles los hay pero no tiene que ser todo el día, puede ser un rato, puede ser un par de horas que no te sientes bien pero te secas las lágrimas y sigues. Hay que mantener el trabajo, hay que mantenernos económicamente, es algo que te obliga a salir, que te obliga a hacer aunque a veces no quieras salir de tu cama a veces, aunque a veces no quieras hacer nada, a veces no quieras comer, el hecho de que tengas una responsabilidad, una motivación, un algo que hacer es una muy buena manera de salir adelante en estos desafíos. Pero insisto, es una decisión personal que compartes con el que amas y que rogamos, y esperamos que esa persona que amas tanto siga a tu lado y que pueda ser ese amor y esa contención que ustedes necesitan.
Muy bien amigos y vamos a terminar este programa, queremos decirles que vamos a seguir adelante, tenemos muchos planes y proyectos para poder continuar con nuestro proyecto de Amorosamente Casados y decirles que íbamos a estar y vamos a tratar de estar un poco más presente en las respuestas y en las ayudas que tal vez podamos brindar. Así que creo que nos despedimos verdad preciosa.
Definitivamente gracias por estar con nosotros, estamos felices de regresar y cuentan con nosotros, aquí estamos para ustedes.
Amigos así que recuerden que podemos lograrlo todo si estamos juntos.
Nos despedimos.
Somos Carlos y Ángela.
Y estamos Amorosamente Casados.
Nos vemos muy pronto. Cuídese mucho.
¡Chao!